La 4ª Pujada a Relleu – Memorial Jeroni Ortiz volvió a convertir las carreteras de nuestro municipio en escenario del mejor automovilismo de montaña de la Comunitat Valenciana. Una edición marcada por el ambiente en el tramo, el buen desarrollo deportivo de la jornada y el trabajo conjunto de pilotos, equipos, organización, colaboradores, instituciones y público.
La prueba, organizada por el Club d’Automobilisme Relleu – Terra de Rallys, formó parte del Campeonato de Montaña de la Comunitat Valenciana, consolidándose como una de las citas destacadas del calendario autonómico. Tal como recogía la propia FACV en la previa, Relleu volvía a ser epicentro del automovilismo de montaña con una prueba técnica, exigente y situada en un entorno natural único.
Una jornada de montaña con buena presencia de público a pesar de la lluvia intensa
La competición se desarrolló sobre la carretera CV-782, en un trazado de 4,470 kilómetros, con un desnivel de 217 metros, una pendiente media del 8,2% y rampas que se aproximan al 25% en algunos puntos del recorrido, según los datos publicados por Motor Alicante en la previa de la prueba.
Desde primera hora de la mañana, Relleu comenzó a respirar ambiente de competición. La zona de descarga, las verificaciones administrativas y técnicas, el briefing de pilotos y el cierre de carretera fueron dando paso a una intensa jornada en la que el tramo volvió a ser protagonista con permiso de la lluvia que nos acompañó durante gran parte de la mañana.
La prueba se desarrolló sin apenas incidencias y con una buena presencia de aficionados en las cunetas, algo especialmente importante para una organización que trabaja para combinar espectáculo, seguridad y respeto por la normativa deportiva.
Carlos Archiles domina entre los monoplazas
En el apartado deportivo, Carlos Archiles fue uno de los grandes protagonistas de la jornada. El piloto castellonense, al volante de su barqueta Norma, confirmó desde las mangas previas que iba a ser una de las referencias de la prueba.
La primera manga de entrenamientos sirvió para que los participantes reconocieran el recorrido, sin que ningún piloto bajara inicialmente de los tres minutos con el asfalto mojado. A partir de la segunda subida, Archilés empezó a marcar diferencias claras entre los monoplazas, aventajando en torno a una veintena de segundos a sus perseguidores en ese momento.
En las mangas oficiales, el dominio de Archiles se mantuvo firme. La última subida confirmó su victoria en el apartado de monoplazas, acompañado finalmente en el podio por Vicente Escuder, tras el abandono de Antonio Llamusí.
Antonio Arenas, referencia entre los turismos
En turismos, la victoria fue para Antonio Arenas, que completó una gran actuación y volvió a demostrar su competitividad dentro de la especialidad.
Arenas fue el turismo más rápido durante buena parte de la jornada, aunque tuvo que mantener el ritmo ante la presión de pilotos como Rosendo Bernal y Julián Maregil, ambos con Saxo. En la última manga, Arenas mejoró su tiempo en casi diez segundos, confirmando su triunfo en turismos.
La lucha por las posiciones de podio también dejó uno de los momentos deportivos destacados de la jornada, con Julián Maregil mejorando ocho segundos su registro anterior para alcanzar la segunda posición, arrebatando ese puesto a Bernal por apenas tres segundos.
Una prueba exigente, técnica y con identidad propia
La Pujada a Relleu volvió a demostrar por qué se ha ganado un lugar dentro del calendario autonómico. No es solo una subida rápida: es una prueba que combina zonas técnicas, desnivel, ritmo y un entorno que exige precisión tanto a pilotos como a vehículos.
Las curvas, las rampas y los cambios de ritmo convierten el trazado en un reto real. En este tipo de pruebas no basta con correr; hay que leer bien la carretera, gestionar la trazada, cuidar la mecánica y mantener la concentración desde la salida hasta meta.
Medios especializados como EuroMotor destacaban en la previa precisamente ese carácter técnico y selectivo del recorrido, señalando sus curvas, desniveles y tramos rápidos como elementos clave de una prueba que pone a prueba a pilotos y máquinas.
Agradecimiento a pilotos, equipos y aficionados
Desde el Club d’Automobilisme Relleu – Terra de Rallys queremos agradecer la participación de todos los pilotos y equipos que han formado parte de esta cuarta edición. Cada inscripción, cada asistencia, cada vehículo y cada desplazamiento hacen posible que una prueba como esta siga viva y continúe creciendo.
También queremos agradecer al público su presencia y comportamiento a lo largo del recorrido. La afición es una parte esencial del automovilismo, y su colaboración respetando las zonas habilitadas y las indicaciones de seguridad resulta fundamental para que una prueba de montaña pueda desarrollarse correctamente.
Gracias a instituciones, patrocinadores y colaboradores
Una prueba de estas características no se organiza solo el día de la carrera. Detrás hay semanas de trabajo, trámites, montaje, coordinación, señalización, seguridad, documentación, permisos, voluntarios y muchas horas de preparación.
Por ello, desde la organización queremos expresar nuestro agradecimiento a todas las instituciones, patrocinadores, colaboradores, cuerpos de seguridad, oficiales, comisarios, voluntarios y personas implicadas que han hecho posible la celebración de la 4ª Pujada a Relleu – Memorial Jeroni Ortiz.
Su apoyo permite que Relleu siga teniendo una prueba automovilística propia, vinculada al territorio y con una identidad cada vez más reconocible dentro de la montaña valenciana.
Relleu sigue haciendo camino
La cuarta edición deja un balance positivo y refuerza el compromiso del club con el automovilismo de montaña. La prueba continúa consolidándose, mantiene vivo el recuerdo de Jeroni Ortiz y sigue proyectando el nombre de Relleu dentro del calendario deportivo autonómico.
Con el trabajo de todos, la Pujada a Relleu seguirá creciendo paso a paso, edición tras edición, manteniendo siempre el objetivo de ofrecer una prueba segura, seria, atractiva para los equipos y cercana para los aficionados.
La montaña volvió a rugir.
Relleu volvió a responder.
Y el automovilismo volvió a tener su espacio en nuestras carreteras.
Gracias a todos por hacerlo posible. Nos vemos en la próxima edición.
