El trazado de la Pujada a Relleu es uno de los más exigentes del calendario autonómico de montaña, combinando tramos rápidos con zonas muy técnicas.
El recorrido tiene aproximadamente 4,4 km de longitud, con un desnivel superior a los 200 metros y pendientes que pueden superar el 25%, lo que exige máxima precisión en cada curva.
La prueba se disputa sobre carretera cerrada al tráfico, donde los pilotos realizan dos mangas de entrenamientos seguida de varias subidas oficiales que determinan la clasificación final.
Este tipo de pruebas de montaña se caracterizan por:
- salida individual contra el crono
- gran importancia de la trazada
- máxima concentración en cada metro
En Relleu, además, el entorno natural añade un componente espectacular tanto para pilotos como para espectadores.
